"Las sanciones que se imponen por motivos de orientación o identidad sexual son muy variadas."
Irán, Arabia Saudí, Mauritania, Somalia, Sudán, Pakistán, Yemen y los estados del norte de Nigeria castigan la homosexualidad con la muerte. Uganda, Guyana, Bangladesh, Singapur, Maldivas, Bután o Nepal con pena de cárcel. En Malawi, dos personas fueron detenidas en diciembre de 2009 acusadas de “prácticas indecentes entre varones” y condenadas a 14 años de prisión, aunque posteriormente fueron absueltas por un indulto presidencial. En Indonesia, una nueva ley permite castigar hasta con 100 golpes de vara la homosexualidad. En Jamaica se sigue castigando la sodomía con penas de hasta 10 años de cárcel. Amnistía Internacional considera “presos de conciencia” a las personas encarceladas por motivo de su orientación o identidad sexual y exige su liberación inmediata e incondicional.
En otros lugares la homosexualidad no está penada legalmente, pero gobernantes, políticos, religiosos y medios de comunicación alientan la violencia contra estas personas con su discurso homofóbico, fomentando un clima de intolerancia y discriminación contra lesbianas, gays, bisexuales, personas transgénero e intersexuales. Robert Mugabe, presidente de Zimbabue, opinaba públicamente que los homosexuales son «peores que cerdos y perros». Algunos cargos políticos en Lituania, Letonia, Bulgaria o Polonia también hablan en términos inequívocamente homófobos o se oponen públicamente a la celebración de actos contra la discriminación y en apoyo a la igualdad de personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero. Un diputado polaco afirmaba públicamente que «si los desviados comienzan a manifestarse, habrá que aporrearlos». Y en la Federación Rusa se hostiga a organizaciones LGBTI por considerar que tienen como objetivo "reducir la población de la Federación Rusa"
CREDITOS:https://www.es.amnesty.org/temas/diversidad-afectivo-sexual/
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